Un tema crítico, la inseguridad alimentaria. Por Bernardo Kliksberg.

Debería estar al tope de las prioridades. Ya en 1948, la ONU declaró el acceso a alimentos un derecho humano fundamental. Las revoluciones verdes, han incrementado crecientemente las disponibilidades de calorías y proteínas per cápita. El mundo genera alimentos que podrían satisfacer a una población un 40% mayor que la que tiene. Sin embargo, la reciente Cumbre Mundial sobre los Sistemas Alimentarios realizada por la ONU en New York mostró un panorama inquietante, y demandó cambios de fondo.

821 millones de personas están en estado de hambre severa. No saben que comerán hoy. Otros 3000 millones no están en condiciones de pagar una dieta saludable. Los impactos sobre los niños son devastadores. Como ha resaltado la UNICEF, los primeros 1000 días de vida son decisivos. Si no hay la nutrición necesaria, habrá secuelas irreparables. Las mediciones de UNICEF concluyen que actualmente el 50% de los niños entre 6 y 23 meses no reciben el número de comidas recomendadas. En África padecen de hambre crónica una de cada cinco personas.

Junto a los déficits en nutrición hay un extendido problema de malnutrición. Los estudios de UNICEF en 91 países, hallaron un marketing agresivo dirigido a los niños destinado a impulsar la venta de pseudo alimentos y bebidas gaseosas, repletos de grasas ultrasaturadas, azúcares y sales. Son productos muy rentables para los grandes conglomerados comerciales, pero regresivos en términos de salud. La Organización Mundial de la Salud considera que son uno de los disparadores más importantes de la obesidad en general, y la obesidad infantil en particular. Las personas con obesidad o sobrepeso sobrepasan ya los 2000 millones, y la obesidad infantil excede en muchos países el 35% de los niños.

En su conjunto la Cumbre Mundial estimó que una cuarta parte de la humanidad carece de acceso seguro a alimentos, mientras que otra cuarta parte está mal nutrida.

No se puede argumentar solo problemas de producción. En el 2020/21 hubo una cosecha récord de trigo que podría alimentar a 14.000 millones de personas (hay 7800), pero los precios están fuera del alcance de los grandes sectores de bajos ingresos.

Los pequeños agricultores, de menos de 2 hectáreas, son el 80% de las explotaciones agrícolas, y generan 1/3 de los alimentos pero reciben míseras remuneraciones que no les permiten siquiera cubrir sus propias necesidades. Son asimismo muy vulnerables a la pandemia y al cambio climático.

La Cumbre propuso fortalecerlos por todas las vías, Así, darles crédito, apoyo tecnológico, más tierra, nuevas semillas, empoderarlos. Por otra parte, desarmar la activa especulación en los precios de los alimentos y enfrentar los intereses económicos que lucran con ella. Fomentar iniciativas de interés colectivo, como entre ellas: cooperativas (han sido vitales en los éxitos agrícolas de países como Israel, Finlandia, y otros), hacer posible la participación de las mujeres campesinas y los jóvenes en el diseño de políticas y programas de reforma, expandir los comedores escolares, granjas locales, ferias comunales, centros de nutrición, la agricultura urbana.

60 países liderados por Francia y Noruega, la Administración Biden, y la Fundación Gates ofrecieron ayudas concretas para reformar los sistemas alimentarios.

La urgencia es máxima. El hambre y la malnutrición quitan a diario su derecho a crecer a la mitad de los niños menores de dos años del mundo, y atormentan millones de familias en inseguridad alimentaria.

Bernardo Kliksberg. Asesor de diversos organismos internacionales.
Autor de 66 obras traducidas a múltiples idiomas.
Premio Internacional CORRESPONSABLES de España 2020.
Contacto: kliksberg@aol.com

Novedad: Adelantamos la NUEVA OBRA DE BERNARDO KLIKSBERG

«Por un mundo mejor«. presentada en México

Apareció en España y en Latinoamérica un nuevo libro de Bernardo Kliksberg,reconocido Gurú de la Ética para el Desarrollo, y la Responsabilidad Social Empresarial «Por un mundo mejor. Algunas reflexiones estratégicas«. 

La obra fue presentada el 30 de septiembre de 2021  en México por destacadas personalidades y contó con una disertación del autor. Le hacemos llegar el video de la presentación que le puede ser de  interés.

Frente a los gravísimos problemas del mundo actual : pobreza,pandemia, cambio climático, disparada de las desigualdades, discriminaciones de género ,racismo,y otros el autor muestra experiencias ejemplares superadoras,  propone soluciones concretas y apuesta por la esperanza. Kliksberg ha escrito  66 obras, algunas de ellas best sellers mundiales como entre otras «Primero la Gente» que escribió con el Premio Nobel Amartya Sen (30 ediciones en diversos idiomas),  «Mas etica mas desarrollo (20 ediciones), Ética para empresarios» (en francés y chino), y ha creado la exitosa serie de TV «El informe Kliksberg» nominada al Premio Emmy, el máximo galardón internacional. Es actualmente consultor de la ONU, y Preside la Cátedra Sur Sur creada por la UBA y la ONU, que dirige Hugo Varsky,

El acto fue organizado por la Universidad UAEM de México y la Academia Internacional de Ciencias Político-administrativas y Estudios del Futuro.

Destacó en el panel Ricardo Ovalle prominente catedrático de la UNAM de México «Kliksberg nos brinda una tormenta de ideas renovadoras para los grandes dilemas de un mundo turbulento, es una obra de lectura imprescindible»

Señaló Donald Klinger, Profesor Emeritus de Colorado University «fecunda el debate, es clave». Resaltó Roberto Moreno, Presidente de la Academia Internacional «Una contribución maestra a mejorar el mundo, profunda, rigurosa, impactante, estimulante «.

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El libro se halla disponible en Mercado Libre

Extracto de una Tesis: Riesgos Psicosociales en la Industria del Petróleo. Por la Lic. Marcela Rodriguez

Resumen

Los Riesgos Psicosociales son aquellas características de las condiciones de trabajo y de su organización, que afectan a la salud de las personas generando respuestas de tipo fisiológico, emocional, cognitivo y conductual. Cuando éstas condiciones están mal diseñadas o implementadas actúan de manera negativa y se convierten en factores de riesgo, la exposición prolongada a ellas puede provocar estrés, o situaciones de desgaste emocional, violencia, fatiga y hasta accidentes.

Si hablamos de riesgos en el ambiente laboral inmediatamente asumimos que tienen capacidad de afectar a las personas, que su control es necesario y además debe estar regulado por normativa legal. En Argentina, a diferencia de otros países, aún no contamos con un marco legal en materia de prevención de riesgos psicosociales por lo que la identificación, control y gestión de éstos, no son exigencia y quedan a voluntad del empleador.

La Industria del Petróleo y Gas es compleja y peligrosa, las condiciones de trabajo son mucho más severas que en la mayoría de las actividades industriales, algunas etapas en los primeros escalones productivos requieren que los trabajadores se adaptan a un estilo de vida dedicado al trabajo.

El presente estudio busca identificar los Factores de Riesgos Psicosociales que emergen en la industria, específicamente en la actividad desarrollada en Equipos de Torre, valorar su impacto y preparar el terreno para futuras investigaciones.

Palabras clave: Riesgos Psicosociales, Factores Psicosociales, Dimensiones Psicosociales, Industria del Petróleo & Gas, Equipos de Torres, Turnicidad, Prevención de Riesgos, Investigación de campo.

Introducción

Desde el último tercio del siglo XIX el petróleo es la energía primaria más importante del mundo. La mayoría de las actividades económicas se sustentan en él como fuente energética, representando el 35% del consumo energético mundial, motivo por el cual es determinante para el desempeño económico de todos los países del mundo.

Las actividades de la cadena de valor del petróleo suelen dividirse en cuatro escalones productivos: exploración y producción, transporte de crudo, refinado y distribución de derivados, siendo la primera la más compleja y costosa. Son pocas las empresas que poseen la tecnología y recursos económicos para cubrir el ciclo completo de exploración y producción, por ello es común la terciarización de gran parte de las actividades productivas.

Desde cualquier ángulo, la industria del petróleo es una de las más activas y mejor remuneradoras a nivel mundial. Los salarios de los trabajadores que tienen un empleo en el rubro son sensiblemente superiores a la media de los salarios nacionales, conseguir un lugar en el mundo del petróleo garantiza cierta estabilidad laboral y económica, por ello existe un gran número de personas que aspiran a introducirse en la industria teniendo o no experiencia en este campo laboral.

Planteamiento del problema

Independientemente del cargo o función que se ocupe, la actividad demanda que los trabajadores se adapten a un estilo de vida dedicado al trabajo y a condiciones más rigurosas que en otras industrias.

Las actividades realizadas durante la extracción de petróleo implican para los trabajadores una alta exposición a peligros, así como una elevada probabilidad de sufrir accidentes.

Según datos compartidos por especialistas en medicina de trabajo, la principal enfermedad profesional en la industria surge de la manipulación excesiva o incorrecta de herramientas pesadas, o los esfuerzos repetitivos, éstos derivan en dolores de espalda, lesiones osteomusculares y hasta hernias inguinales o lumbares. Las enfermedades cardiovasculares son otra problemática que afecta a los petroleros, la mayoría incrementa su peso un 20% o 30% en los primeros cinco años de actividad, el sobrepeso predispone a sufrir hipertensión o diabetes.

Las Políticas de Seguridad y Salud Laboral así como la implementación de Procesos de Control de Riesgos denotan compromiso de las partes interesadas y han contribuido a la merma de accidentes laborales en la última década, lo que supone una mejora en la eficiencia y productividad del sector, sin embargo los índices de ausentismo se mantienen, existe una alta rotación de personal para cubrir las necesidades de operación, y el agotamiento psicofísico del personal los hace más propensos a sufrir accidentes.

Justificación del estudio

Se han realizado numerosas investigaciones a nivel mundial que documentan que los riesgos psicosociales tienen un impacto en la salud de los trabajadores, los resultados evidenciaron que existe relación significativa entre las condiciones laborales y los síntomas de estrés producto del trabajo.

Existen estudios que indican que los trabajadores de jornadas laborales extensas y con turnos poco convencionales tienen mayor probabilidad de contraer enfermedades y sufrir lesiones por accidentes, y otros que exponen el conflicto generado entre el trabajo y la familia por la asincronicidad de los miembros en relación con el trabajo nocturno, el estrés y la ruptura de las relaciones.

Existe poca información respecto del impacto de las condiciones del trabajo en la salud de las personas en la Industria del Petróleo, específicamente en el sector de Equipos de Torre, en la Cuenca del Golfo San Jorge. 

Las estadísticas publicadas se enfocan en la frecuencia y gravedad de accidentes, los datos de ausentismo y de salud se gestionan y tratan internamente en las distintas empresas del sector. Esta limitación en la obtención de datos le ha dado al estudio un carácter exploratorio, partiendo de la premisa que las ausencias por problemas de salud duplican los días perdidos por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.

Objetivo

Identificar las condiciones de trabajo, derivadas de la organización de éste, que puedan presentar un riesgo para la salud de los trabajadores y evidenciar las consecuencias de la exposición, a largo plazo, a condiciones de trabajo deficientes, mal diseñadas o administradas.

Descripción de las condiciones de trabajo y el entorno

El trabajo en torres requiere normalmente de un equipo de entre 6 a 8 personas en cada turno de trabajo, la actividad demanda que el grupo trabaje en equipo, de manera coordinada y prestando atención a cada etapa de las tareas, la mayoría de las maniobras requieren destreza y precisión para realizarlas de forma segura una y otra vez.

Las tareas laborales se desarrollan en jornadas que van de 8 a 12hs, en sistema de turno continuo y rotativo, que asegura la continuidad de las operaciones las 24 hs del día los 365 días del año.

Los diagramas de trabajo difieren según la actividad (Perforación, Terminación o Pulling) y la organización particular de cada empresa, los regímenes dependen de la posición jerárquica que se ocupe en el grupo de trabajo. El traslado hasta el equipo está a cargo de los empleadores, se realiza en vehículos de uso exclusivo para este fin, un turno arriba y el otro se retira. Las horas de viaje varían entre 1 ½ y 3 hs según la ubicación del pozo asignado y se suman a las de trabajo.

Las locaciones, o emplazamientos, se encuentran situados en yacimientos localizados en lugares aislados, lejos de centros poblados, o en zonas de difícil acceso.

Los horarios de almuerzo/cena y refrigerios no están estandarizados, los trabajadores se turnan para comer, muchas veces dependen de la tarea que se esté realizando y de que otro trabajador cubra la ausencia, comúnmente se dispone de 1 hora para comer, y de pausas aisladas para ir al baño.

Las tareas se realizan a la intemperie, se disponen de sistema de iluminación artificial que asegura la visibilidad durante la noche. El clima es templado-frío y seco, característico de la Región Patagónica, el viento predominante es del cuadrante oeste con ráfagas violentas y persistentes que llegan a los 140km/hs, dependiendo la época del año y la zona suelen ser frecuentes las lluvias y la nieve con sus heladas. En condiciones de frio intenso la capacidad física se ve afectada para trabajar, el viento, la lluvia, la nieve contribuyen notoriamente en dificultar las labores, las diferencias de temperatura al ingresar y salir de los tráileres pueden provocar choques térmicos.

Los operarios están expuestos a todo tipo de peligros y riesgos, los pisos de trabajo suelen estar resbaladizos, en el caso de perforación pueden vibrar debido al funcionamiento del motor y a la perforación en sí. Durante el ascenso por la torre al piso de enganche se pueden producir caídas desde altura, la manipulación y elevación de tubulares, así como herramientas pesadas generan riesgos mecánicos.

Los principales peligros y riesgos asociados son de tipo mecánico como resbalones/caídas a nivel, caídas a distinto nivel, caías desde altura, caídas de objetos por desplome, atrapamientos por o entre objetos, por vuelcos de máquina, peligros de máquinas en movimiento, golpes o choques por objetos, proyecciones de objetos, contacto con elementos cortantes; químicos asociados a la inhalación, contacto cutáneo o ingestión de sustancias peligrosas (petróleo crudo, gas natural, gas sulfhídrico y productos químicos); físicos por exposición a ruidos, vibraciones; ergonómicos relacionados con posturas forzadas, levantamiento y transporte manual de carga, bipedestación, confort térmico, movimientos repetitivos de miembros superiores; contactos eléctricos directo o indirecto; incendio/explosión, derrames, descontrol de pozos, choques y vuelcos vehiculares durante el traslado, más las condiciones climáticas adversas propias de la zona (viento, lluvia, nieve).

Marco Teórico

El trabajo

Podemos decir que el trabajo es una actividad social, la realizamos con otros, para otros o en función de otros, es una actividad manual o intelectual que se realiza mayormente a cambio de una compensación económica, “es una actividad voluntaria dirigida hacia una finalidad” (Marx, 1979 a, b, c).

¿Pero qué significa “Trabajo”? La palabra proviene del latín “tripalliare” que significa “atormentar, torturar con el tripallium (yugo para azotar al esclavo)”, en el siglo XII se usaba también para definir un tormento psicológico o un sufrimiento físico. La Real Academia Española lo define como “el esfuerzo humano aplicado a la producción de riqueza”.

Freud en «El método psicoanalítico»(1903-1904) señaló que la capacidad de amar y trabajar son las dos condiciones básicas de la salud mental: “la curación o restablecimiento del estado psíquico en general coincide con el restablecimiento de la capacidad de rendimiento (alude al trabajo) y de goce (alude al amor)”, también destacó la importancia primordial que encontró el hombre primitivo de mejorar su suerte en la tierra a través del trabajo: “En el marco de un panorama sucinto no se puede apreciar de una manera satisfactoria el valor del trabajo para una economía libidinal. Ninguna otra técnica de conducción de la vida liga tanto al individuo tan firmemente a la realidad como la insistencia en el trabajo, que al menos lo inserta de manera segura en un fragmento de la realidad, a saber, la comunidad humana” (…) “La actividad profesional brinda una satisfacción particular cuando ha sido elegida libremente”.

Para Jaques (psicoanalista y consultor organizacional 1982) el trabajo “es el ejercicio de la discrecionalidad, el discernimiento y la toma de decisiones, dentro de ciertos límites, al realizar una tarea. Es impulsado por los valores, y pone en juego las habilidades cognoscitivas del individuo”.

Neffa lo define como “el resultado de una actividad humana voluntaria realizada bajo tensión, puede ser ejecutada en un puesto de trabajo, en el domicilio, en el espacio público, en una empresa u organización, siendo sometida a determinadas condiciones y medio ambiente de trabajo.” Distingue dimensiones, que indican que es siempre una actividad del ser humano, va acompañado de sufrimiento y/ o placer, implica asumir riesgos, constituye una realización personal y socializa a las personas.

El trabajo favorece el desarrollo de la personalidad de quienes lo ejecutan, a partir de la identidad social que se construye en el ejercicio de la profesión u oficio, se llega a la realización personal. El trabajador actualiza en esta instancia sus capacidades físicas, biológicas, psíquicas y mentales, condicionadas por los sentimientos de pertenencia o inserción en un grupo, categoría o profesión, puede descubrir sus capacidades y potencialidades, movilizar conocimientos y experiencias.

El trabajo puede ser fuente de sufrimiento o placer, dependerá del tipo de trabajo, su contenido u proceso, el medio en el que se desarrolla y la calidad de las relaciones humanas que en él se experimentan.

Los peligros inherentes de cada actividad y la aplicación de fuerza de trabajo en un puesto determinado pueden provocar riesgos para la salud que pueden propiciar accidentes de trabajo o enfermedades profesionales.

El trabajo tiene una significación particular y diferente para cada ser humano, y de esto deriva la dedicación, disponibilidad y motivación para realizarlo, las situaciones que en él se presenten pueden representar obstáculos u oportunidades, dependerá de la importancia que le demos en función de nuestra visión laboral y proyecto de vida.

La Salud

La Organización Mundial de la Salud (OMS) definió en el año 1948 a la salud como “un estado de completo bienestar, físico, mental y social” y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades, en 1984 revisó y actualizo la definición estableciendo que es «el grado en que un individuo o grupo es capaz de realizar sus aspiraciones y satisfacer sus necesidades, así como de cambiar o hacer frente a su entorno».

La Salud es un estado de bienestar o de equilibrio, puede ser visto a nivel subjetivo donde el ser humano asume como aceptable el estado general en el que se encuentra, o a nivel objetivo donde se constata la ausencia de enfermedades o de factores dañinos.

La Salud no es algo que se posee como un bien, sino una forma de funcionar en armonía con su medio (trabajo, ocio, vida social, modos de vida en general). No solamente significa verse libre de dolores o de enfermedades, sino también tener la libertad para desarrollar y mantener sus capacidades funcionales” (Epelman, 1990).

Desde una mirada más holística, los enfoques modernos describen al término de Salud considerando al hombre como un todo, integrado y complejo, donde todas sus partes están conectadas impactando entre sí, se proponen 5 dimensiones: física, mental/intelectual, social, emocional y espiritual donde el equilibrio de cada una depende de las otras.

Los Factores Psicosociales

Los factores psicosociales son factores de riesgo para la salud que se originan en la organización del trabajo y que generan respuestas del tipo fisiológico (reacciones neuroendocrinas), emocional (sentimientos de ansiedad, depresión, apatía), cognitivo (falta de concentración, de percepción, restricción de la toma de decisión) y conductual (violencia, consumo de sustancias, actitud temeraria) pudiendo propiciar enfermedades por su intensidad, frecuencia y duración. Michel Gollac define a los riesgos psicosociales como “los riesgos para la salud, física, psíquica, mental y social engendrados por los determinantes socioeconómicos, la condición de empleo, la organización y el contenido del trabajo y los factores relacionales que intervienen en el funcionamiento psíquico y mental de los trabajadores”.

Existen numerosas investigaciones, datos y autores que demuestran que los factores psicosociales relacionados con el trabajo contribuyen a una serie de daños a la salud. Los estudios comprueban que existe relación entre los síndromes de carácter psicológico, de comportamiento o somáticos que sufren los trabajadores y las condiciones de trabajo deficientes, insuficientes o mal diseñadas.

Las actuales tendencias de prevención no solo se centran en la identificación de peligros y evaluación de riesgos, sino también en el análisis de las condiciones del trabajo que pueden influir considerablemente en el bienestar físico y mental del trabajador. Este análisis es complejo, dado que busca identificar el conjunto de percepciones y experiencias del trabajador, abarcando aspectos relacionados con su labor individual, las características de las tareas, las condiciones y el medio ambiente de trabajo, las relaciones humanas que en él se dan, los aspectos relacionados con la organización y el sistema de trabajo, las influencias económicas y sociales que repercuten en el trabajador, los aspectos externos que derivan de las circunstancias familiares o de la vida privada, la nutrición, las facilidades de transporte y la vivienda. Estos factores interactúan e influyen en el clima psicosocial de las organizaciones y sobre todo en la salud de las personas que las integran.

La exposición a factores psicosociales se ha identificado como una de las causas más importantes de ausentismo laboral relacionada con problemas de salud (enfermedades cardiovasculares, trastornos de salud mental, trastornos musculoesqueléticos, etc.) lo que genera impacto en las empresas ya que puede alterar en mayor o menor medida la productividad y la eficiencia, generar rotación del personal, propiciar accidentes o enfermedades profesionales.

Podemos decir que los factores de riesgo psicosociales consisten en interacciones entre distintos elementos: el trabajo, su medio ambiente, las condiciones de su organización, la satisfacción del trabajo y los relacionados al trabajador como sus capacidades, necesidades, cultura, vida privada, percepciones y experiencias, que pueden influir en su salud, rendimiento y satisfacción en el trabajo.

La interacción negativa entre las condiciones de trabajo y los factores humanos del trabajador pueden conducir a perturbaciones de la salud, si la interacción es positiva influye de manera favorable o positiva sobre ella.

Las Dimensiones Psicosociales

Las distintas dimensiones de riesgo psicosocial alcanzadas en el estudio son:

  • Ambiente Físico del Trabajo: Se refiere a las condiciones del ambiente físico donde se realizan las tareas, se incluyen el ruido, las vibraciones y las condiciones térmicas.
  • Carga de Trabajo: Se refiere al nivel de exigencia que la tarea tiene para el trabajador, tanto desde la cantidad de trabajo a la que se ha de hacer frente como desde su dificultad.
  • Tiempo de Trabajo: Se refiere a la dimensión temporal horario, horas de trabajo, descansos, etc.
  • Contenido y Característica de las Tareas: Monotonía, tareas sin sentido, fragmentación, falta de variedad, tareas desagradables por las que se siente rechazo.
  • Posibilidades de Desarrollo: Hacen referencia a las oportunidades que ofrece la realización del trabajo para poner en práctica los conocimientos, habilidades y experiencia de los trabajadores y adquirir otros nuevos. Tienen que ver, sobre todo, con los niveles de complejidad y de variedad de las tareas, siendo el trabajo estandarizado y repetitivo, el paradigma de la exposición nociva.
  • Ritmo de Trabajo: Constituye la exigencia psicológica referida especialmente a la intensidad del trabajo, que se relaciona el tiempo. Se refiere a situaciones en que el trabajo está organizado según un cierto ritmo, presión de tiempos, plazos estrictos.
  • Relaciones Interpersonales: Se refiere a las relaciones que se establecen en el trabajo entre compañeros de trabajo y las jefaturas (los mandos).
  • Influencia: Es el margen de autonomía en el día a día del trabajo en general, tiene que ver con la participación que cada trabajador tiene en las decisiones sobre estos aspectos fundamentales de su trabajo cotidiano.
  • Trabajo a Turnos/Trabajo Nocturno: Se refiere a la organización de tiempo de trabajo según las modalidades de trabajo a turnos fijos rotativos y/o trabajo por la noche.
  • Doble Presencia: Son las exigencias sincrónicas, simultáneas, del ámbito laboral y del ámbito doméstico/ familiar. Son altas cuando las exigencias laborales interfieren con las familiares.

Desigualdades Sociales en la Exposición

Las estrategias empresariales relacionadas con la gestión del trabajo cambian según la jerarquía y puesto de trabajo, así como la exposición a factores de riesgos psicosociales.

La desigualdad en la exposición se puede dar en base a la clase social y al género, documentándose que los trabajadores que realizan tareas de ejecución tienen exposiciones más desfavorables que los que realizan tareas de diseño o planificación, y así como las mujeres en relación con los varones de la misma clase social.

Las tareas de ejecución suponen realizar tareas de ciclos cortos, repetitivas, estandarizadas, totalmente pautadas donde los trabajadores no pueden decidir sobre cómo realizar la tarea, no se pueden aplicar conocimientos, habiendo pocas posibilidades de desarrollo.

Trabajo por Turnos y Trabajo Nocturno

El trabajo nocturno y a turnos está cada vez más extendido por razones económicas, necesidades de producción o por motivos sociales.

El trabajo nocturno es aquel que se desarrolla en una jornada laboral de noche, podemos decir que se realiza en un momento en el que las personas habitualmente duermen. Sus limitaciones legales y fisiológicas están relacionadas con las necesidades de sueño del trabajador el tiempo dedicado al esparcimiento y relaciones sociofamiliares.

El trabajo por turnos, según la OIT, puede definirse como “un método de organización del tiempo de trabajo según el cual los trabajadores se reemplazan consecutivamente en el lugar de trabajo, de tal modo que el establecimiento pueda funcionar más allá del horario laboral de cada trabajador”.

Los sistemas de trabajo por turnos se dividen en dos categorías básicas: el sistema de turnos fijos, en cuyo marco un determinado grupo de trabajadores trabaja siempre en el mismo turno, y el sistema de turnos rotatorios, según los cuales los trabajadores se asignan a turnos de trabajo que varían regularmente a lo largo del tiempo y se rotan las 24 horas del día.

Ritmos Circadianos

Durante el día nuestros parámetros biológicos tienen unas constantes naturales (temperatura, frecuencia cardiaca, consumo de oxígeno, etc.) que son diferentes a las de la noche. Estas ritmicidades en el cambio de nuestras constantes biológicas se repiten cada 24 horas y es la característica de nuestro ritmo circadiano.

Los ritmos circadianos son los más afectados en relación con el trabajo a turnos. Las fases de activación (vigilia)-desactivación (sueño) se deben a la influencia de los ritmos circadianos sobre la formación reticular ascendente y el hipotálamo, coincidiendo la fase de activación con las horas diurnas, y las de inhibición con las horas nocturnas. Esto influye en una serie de funciones corporales; por ejemplo, la temperatura corporal disminuye por la noche hasta alcanzar un mínimo de 35,5-36ºC entre las 2 y las 3 de la madrugada, y aumenta de día hasta los 37-37,3ºC alrededor de las 17 horas. Al cambiar los ciclos sueño/vigilia, estos ritmos se desequilibran, pero recuperan la normalidad cuando se vuelve a un horario normal.

El trabajo a turnos, especialmente el trabajo nocturno, fuerza a la persona a invertir su ciclo normal de actividad descanso, obligándole a ajustar sus funciones al período de actividad nocturna, ello acarrea un cambio en las funciones corporales, que aumenta con el número de noches trabajadas, pero que no llega nunca a ser completo. Las alteraciones son debidas a la estabilidad de estos ritmos y a su dificultad para adaptarse a modificaciones externas. De hecho, el cuerpo está sometido a una tensión continua en su intento de adaptarse al cambio de ritmo.

Hábitos Alimenticios:

La alteración de los hábitos alimentarios contribuye al deterioro de la salud física, pueden provocar trastornos gastrointestinales, alteraciones neuropsíquicas y problemas cardiovasculares.

El horario de trabajo afecta a la cantidad, calidad y ritmo de las comidas. Las alteraciones digestivas manifestadas a menudo por las personas que trabajan a turnos se ven favorecidas por la alteración de los hábitos alimentarios: la calidad de la comida no es la misma, se suelen tomar comidas rápidas y en un tiempo corto e inhabitual. Desde el punto de vista nutricional, los alimentos están mal repartidos a lo largo de la jornada y suelen tener un alto contenido calórico, con abuso de ingesta de grasas. En el turno de noche, además, suele haber un aumento en el consumo de café, tabaco y excitantes, factores que pueden ayudar a la aparición de dispepsias. La calidad de los alimentos se ve alterada (aumento de grasas, comidas rápidas, alcohol, etc.), así como el aporte equilibrado de elementos (exceso de lípidos y falta de glúcidos/hidratos de carbono), cuando el ritmo metabólico es más bajo.

Las condiciones del trabajo suponen, a menudo, aplazar una comida o incluso saltársela (generalmente el desayuno después de un turno de noche). Las alteraciones debidas a la desincronización de los ciclos circadianos digestivos pueden verse agravadas por el hecho de que los trabajadores suelen comer a disgusto por comer fuera de hora, sin la familia.

Alteraciones del sueño

Además de las alteraciones que pueden producirse en el organismo de las personas al cambiar el curso natural de los ritmos circadianos, el trabajo a turnos ocasiona perturbaciones en el ritmo biológico del sueño.

El sueño comprende dos fases: una de sueño lento y una de sueño rápido. Durante la primera fase se da un período inicial de sueño ligero y un segundo período de sueño profundo, en el que las constantes fisiológicas y el tono muscular disminuyen. Esta fase del sueño permite la recuperación física del organismo.

La fase de sueño rápido, o sueño paradójico, es la que permite la recuperación psíquica. Durante esta fase, que se repite unas cuatro veces durante el sueño nocturno, aumentan las constantes fisiológicas, metabólicas y endocrinas; aparecen una serie de movimientos oculares rápidos y se produce la actividad onírica.

Para recuperarse de la fatiga diaria es necesario dormir, con variaciones individuales, alrededor de siete horas durante la noche, de manera que puedan darse todas las fases del sueño y se facilite la recuperación física durante las primeras horas de sueño, y la recuperación psíquica en las horas siguientes.

En el trabajo a turnos, sin embargo, esto no es posible, ya que el sueño se ve alterado, no produciéndose nunca una adaptación plena al cambio horario. Es decir, en el turno de mañana, al tener que despertarse demasiado pronto y acortar las últimas horas de sueño, se reduce el sueño paradójico, mientras que, en el turno de noche, al alterar el ritmo sueño/ vigilia, y a causa de la mayor dificultad de dormir de día (debido a la luz, ruidos, etc.) se observa una reducción del sueño profundo, con lo que se dificulta la recuperación de la fatiga física.

Esto genera que se vaya acumulando la fatiga, provocando a largo plazo, la aparición de un estado de fatiga crónica, que puede considerarse un estado patológico y que produce alteraciones de tipo nervioso (dolor de cabeza, irritabilidad, depresión, temblor de manos, etc.), enfermedades digestivas (náuseas, falta de apetito, gastritis, etc.) y del aparato circulatorio.

Alteraciones de la vida social

Las actividades de la vida cotidiana están organizadas pensando en las personas que trabajan en horarios habituales: puesto que el ser humano es diurno, la sociedad es una cultura diurna, cuyas actividades cotidianas siguen una programación social por bloques temporales; por ejemplo, entre medianoche y la seis de la madrugada la mayoría de las personas duermen (inclusive tres de cada cuatro trabajadores que trabajan de noche); las tardes, las noches o los fines de semana se emplean para la interacción familiar y social.

Para cada individuo ciertos momentos tienen más valor que otros (por la importancia de sus actividades o la oportunidad de desarrollar varias). En consecuencia, trabajar no significa sólo renunciar a una cantidad de tiempo, expresada en número de horas trabajadas/número de horas libres. El tiempo libre se valora también en función de su situación a lo largo del día o de la semana. El tiempo libre se valora en cuanto que permite realizar una serie de actividades de orden personal y doméstico, desarrollar intereses y talentos personales y facilitar la relación con los demás.

El trabajo a turnos, especialmente el turno de noche y el de tarde, dificulta estas actividades e incluso la relación diaria debido a la falta de coincidencia con los demás. Las dificultades se dan en el ámbito familiar, ya que se limita la vida de pareja, el papel de “padre” o “madre”; aparecen problemas de coordinación y de organización (horarios de comida, silencio durante el día, etc.); y existe menor oportunidad de vida social al disminuir la posibilidad de participar en actividades sociales o de coincidir con amigos o familiares.

Incidencia en la actividad profesional

La baja actividad del organismo durante la noche y la posibilidad de que los trabajadores nocturnos acumulen fatiga por un sueño deficiente hacen que se den una serie de repercusiones negativas sobre la realización del trabajo: acumulación de errores, dificultad de mantener la atención, de percibir correctamente la información o de actuar con rapidez. Generalmente en el turno de noche se obtiene un menor rendimiento y una menor calidad del trabajo realizado, especialmente entre las 3 y las 6 de la madrugada, ya que en estas horas la capacidad de atención y toma de decisiones, así como la rapidez y precisión de los movimientos es más reducida.

Puede ocurrir también que, en el cambio de turno, las consignas no se transmitan de forma suficientemente precisa o que, por la prisa de marcharse, no se comuniquen al turno que entra las posibles incidencias u informaciones necesarias para el desempeño del trabajo. Esta falta de comunicación puede dar origen a errores o incidentes.

Algunos estudios han demostrado que las personas que trabajan en turnos rotativos perciben su trabajo como más estresante que las del turno de día, y con mayor frecuencia piensan que su trabajo es fatigante tanto física como mentalmente.

Impacto en la Salud

La jornada laboral a turnos y nocturna demanda a los trabajadores permanecer despiertos, alertas y productivos durante un horario en el que biológicamente tendemos a descansar. El trabajador nocturno es definido como un desincronizado periódico de su vida social y familiar, que padece una distorsión en la organización cíclica del sueño y que trabaja en horas situadas fuera de su óptimo fisiológico y de sus funciones psicomotrices.

Se ha comprobado que la turnicidad puede agravar los trastornos cardiovasculares y perturbar las funciones biológicas provocando una reducción de las defensas inmunitarias. La patología del trabajador nocturno está ligada a la fatiga y sus manifestaciones más importantes las podemos clasificar en tres grupos sintomáticos: Trastornos nerviosos relacionados con la fatiga, trastornos del sueño y trastornos gastrointestinales y pérdida de apetito.

Los principales síntomas que se experimentan son:

  • Astenia física (sensación de laxitud y abatimiento).
  • Astenia psíquica (dificultad de hacer esfuerzos intelectuales).
  • Trastornos del sueño y del carácter (hiperestesia emocional, irritabilidad con intolerancia a las pequeñas agresiones del medio).
  • Manifestaciones de ansiedad con descargas ansiosas y sintomatología de tipo vegetativo (dolor precordial, epigastralgias, calambres, vértigos, etc.).
  • Trastornos de sueño (tendencia al sueño durante el día, pero padecen insomnio durante la noche).
  • Cefaleas occipitales matinales, el grado de perturbación está condicionado con la edad, el tipo de trabajos, sistemas de turnos, nivel de atención médica, factores del entorno del hogar, el entorno del trabajo y las condiciones sociales.

En algunos documentos científicos se indica que existe una asociación entre el trabajo por turnos que conlleva trabajo nocturno y el aumento de peso, ya que se considera que la privación del sueño y la desincronización del ritmo circadiano desempeña una función causal en la obesidad, el síndrome metabólico y la intolerancia a la glucosa/diabetes.

Se ha comprobado que los trabajadores expuestos a jornadas de trabajo extensas y turnos no convencionales poseen mayores riesgos de desarrollar diabetes de tipo 2. El trabajo por turnos se asocia con un mayor riesgo de diabetes mellitus, significativamente mayor entre los hombres y el grupo de turno rotativo.

En un estudio publicado sobre las tasas de prevalencia de la depresión por industria en EE. UU, se observó que los trabajadores dedicados principalmente a la producción de hidrocarburos señalaban en general niveles de depresión altos en comparación a otras industrias.

Existe evidencia científica que el estrés relacionado con el trabajo puede contribuir a la aparición de hipertensión y enfermedades cardiovasculares, alterar el sistema inmunológico que podría favorecer la aparición de cáncer.

Metodología de Investigación

La investigación se realizó con un enfoque mixto, desde el enfoque cualitativo se buscó explorar y entender los fenómenos de estudio, mientras que con el enfoque cuantitativo se utilizó la recolección de datos para explicar y comprobar hipótesis con base en la medición numérica y análisis estadístico. Se recurrió a la complementación para enriquecer el estudio.

De la misma manera se planteo el alcance, a partir de lo exploratorio buscamos examinar la problemática de investigación con una mirada psicosocial, familiarizarnos con fenómenos desconocidos, obtener información para realizar una investigación posterior más completa en un contexto particular, investigar nuevos problemas y establecer prioridades de análisis, mientras que desde lo descriptivo tratamos de especificar las características y los perfiles de los grupos de interés, a partir de la medición obtuvimos con precisión los ángulos o dimensiones de las variables de estudio.

Las muestras tomadas fueron no probabilísticas, de tipo voluntarias y anónimas, seleccionadas según la instancia de investigación por el valor y riqueza de la información ofrecida para la recolección de datos, distinguiéndose 3 grupos. Se participó a representantes de todas las áreas y puestos de interés, de empresas productoras y contratistas del rubro.

Las técnicas de recopilación de datos empleadas fueron entrevistas abiertas, aplicación de cuestionarios cortos, revisión de bibliografías, investigaciones y estadísticas, encuestas con preguntas abiertas y la revisión ergonómica de los puestos de trabajo. Se aplicaron tres cuestionarios; el primero confeccionado para la participación y consulta de gerentes, jefes y líderes; el segundo diseñado con el fin de detectar los principales factores psicosociales del trabajo presentes en el rubro y los problemas de salud más frecuentes en el colectivo; y el tercero fue una adaptación del Cuestionario de Standard Shiftwork Index (SSI) desarrollado por Folkard y col., seleccionado para evaluar las dimensiones psicosociales más significativas que se ven afectadas por el sistema de trabajo a turnos.

Las principales limitaciones en el proceso de investigación se relacionaron con la accesibilidad a datos confidenciales y estadísticas de salud ocupacional, acceso a las muestras, presencialidad en contexto de pandemia por Covid-19.

Resultados y Conclusiones

El análisis de los resultados ha proporcionado información significativa e importante sobre los factores de riesgo psicosocial específicos de la actividad y su impacto en la salud, bienestar y desarrollo socio familiar.

Resumen:

Gráfico 1
Extracto de una Tesis: Riesgos Psicosociales en la Industria del Petróleo | LinkedIn

Las principales dimensiones psicosociales que emergen en la muestra son la Influencia, que se relaciona con el control del trabajo, y el Trabajo a Turnos/Trabajo Nocturno, además del Tiempo y la Carga de Trabajo.

En el gráfico 1 se puede distinguir la incidencia.Gráfico 2

Los 2 factores más significativos son el Trabajo Nocturno (17%) y las Jornadas de Trabajo Extensas (13%), se observa distribución en gráfico 2.

El 44% de los encuestados valora la carga de trabajo como “pesada” y consideran que las jornadas laborales de hasta 15hs en días consecutivos sin disfrutar de más de 24 hs de descanso es lo que más contribuye al deterioro de su salud, constituyen los principales factores que influyen en el nivel de fatiga.

Al evaluar los efectos de la Turnicidad se pudo determinar los siguientes efectos en los trabajadores:

  • Altos niveles de fatiga y cansancio: se observa que en el turno noche el 58% manifiesta sentir cansancio con frecuencia, y más del 50% a veces en los turnos de mañana y tarde. El 20% de las afecciones de salud se debe a agotamiento físico y cansancio, el 28% asegura sentirse cansado aun en los días libres.
  • Baja calidad de sueño, el 65% de la muestra se despierta antes de tiempo, un 21% presenta Problemas de Sueño.
  • Problemas de salud a causa del trabajo: El 50% de las personas manifiestan presentar o haber presentado alteraciones en su salud a causa del trabajo. Respecto a Salud Física los síntomas de mayor importancia son los dolores/malestares del sistema musculo esquelético (problemas articulatorios en brazos/muñecas, piernas/rodillas, hombros/cuello) y del sistema digestivo (dolor de estómago/acidez, digestiones pesadas) y representa un 31% de las afecciones totales.
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Extracto de una Tesis: Riesgos Psicosociales en la Industria del Petróleo | LinkedIn
  • En cuanto a la salud mental, el 33% manifiesta presentar en ocasiones síntomas mentales, sin embargo, el análisis de existencia de Estrés señala un 40% de frecuencia, Burnout 32% y alteraciones en la Salud Mental un 26%.
  • Desequilibrio a nivel social y familiar: el 40% de la muestra considera que el trabajo interfiere en esta variable.
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Extracto de una Tesis: Riesgos Psicosociales en la Industria del Petróleo | LinkedIn

Cabe señalar que un 60% de los sujetos de la muestra han estado trabajando a turnos el total de años que llevan en actividad, el 50% tiene una antigüedad de más de 10 años, es decir que se han visto afectados por la turnicidad durante toda su vida laboral y además expuestos a las condiciones de trabajo descriptas.

El nivel de satisfacción general es del 44%, el 72% de los trabajadores está satisfecho con su trabajo, el 32,35% con su salario.

Si bien la muestra es heterogénea en cuanto a sectores, edades y puestos de trabajo estudiados, y representa de modo general a la población de interés, se debe resaltar que el presente es tan sólo un estudio exploratorio/descriptivo y por lo tanto no puede afirmar de manera contundente o generalizar el grado de afectación, se necesitan investigaciones adicionales y específicas para ayudar a identificar con mayor exactitud los factores psicosociales de mayor incidencia en los trabajadores. Las variables de salud presentadas deben monitorearse y analizarse periódicamente por el sector de Medicina Laboral de cada empresa.

Es de suma importancia que las organizaciones, los organismos de control y los representantes sindicales implementen métodos y herramientas para la detección de Riesgos Psicosociales y desarrollen programas de prevención e intervención que se integren a los Sistemas de Gestión de Seguridad y Salud ya existentes.

Es necesario ampliar el enfoque de prevención y considerar los aspectos derivados del estilo de vida de los trabajadores, los hábitos, las conductas, el bienestar de la familia en la evaluación psicosocial.

Recomendaciones

Algunas medidas generales de prevención, estudiadas e implementadas en países avanzados en la gestión de Riesgos Psicosociales son:

  • Incluir métodos de identificación de Riesgos Psicosociales en la Gestión de Seguridad y Salud con el fin de detectar y gestionar medidas preventivas y de corrección necesarias.
  • Asegurar la Evaluación Ergonómica de los puestos de trabajo y la implementación de medidas para la corrección de los desvíos.
  • Asegurar a los trabajadores una adecuada vigilancia de la salud, incluir los síntomas derivados de la turnicidad.
  • Establecer un límite de tiempo máximo para trabajar en turnos, así como edad máxima, y evitar el trabajo rotatorio y de noches a los trabajadores de mayor edad o que se encuentran en el último tercio de la vida laboral activa. La OIT recomienda que a partir de los 40 años el trabajo nocturno continuado sea voluntario.
  • Asegurar periodos adecuados de descanso y relajación, promover la alimentación nutritiva, higiene en los alojamientos, aire acondicionado y calefacción en los climas que los requieran. Aumentar los descansos o hacerlos más frecuentes durante los turnos de mayor carga de trabajo. Facilitar descansos para realizar las comidas en horarios habituales, evitando alterar hábitos.
  • Crear programas de promoción de vida sana, que incluya a la familia de los trabajadores, implementación de campañas. Temas: Prevención de consumo de sustancias, alimentación nutricional, actividades deportivas y recreativas, fortalecimiento de las relaciones y comunicación efectiva, orientación para el manejo del tiempo libre, manejo del estrés.
  • Medir la tolerancia y satisfacción del sistema de turnos, incluir a los trabajadores en la organización de los turnos de trabajo (considerar propuestas y la elección de los sistemas). Incluir vacaciones suplementarias para el personal a turnos.
  • Considerar incluir un sistema de descanso durante el turno de noche (siesta nocturna), las nuevas tendencias de organización del trabajo proponen la introducción de cortos períodos de sueño durante el turno de noche tanto por su función preventiva para mantener conductas correctas como con fines reparadores.
  • Evaluar la posibilidad de reducir la dificultad de las tareas en horario nocturno, de forma que las capacidades físicas como mentales no sean exigentes.
  • Considerar la semana reducida en la organización de los horarios de trabajo. La semana reducida consiste en condensar el número de horas de trabajo en menos de cinco días/semana, se debe considerar: la salud y la edad de los trabajadores, las exigencias de la tarea, tanto en el plano físico como mental, la diversidad (no monotonía) del trabajo, el tiempo de desplazamiento de los trabajadores y las obligaciones familiares.

Autora: Lic. Marcela Rodriguez , Julio 2021.

presentacion-personal

Bibliografía:

Hernández-Sampieri, R., Fernández-Collado, C., & Baptista-Lucio, P. (2008). Metodología de la investigación (4a ed.). México: Mc Graw Hill.

Entrevista compartida con el periodismo del periódico La Mañana de Neuquén, 26/09/2018.

NTP 260: Trabajo a turnos: efectos médico-patológicos.

NTP 455: Trabajo a turnos y nocturno: aspectos organizativos.

NTP 450: Factores psicosociales: fases para su evaluación.

Moncada S, Llorens C y Andrés R (Centro de Referencia en Organización del Trabajo y Salud-ISTAS), Moreno N (CCOO de Catalunya) y Molinero E (Departament d’Empresa i Ocupació, Generalitat de Catalunya) Manual del método CoPsoQ-istas21 (versión 2) para la evaluación y la prevención de los riesgos psicosociales en empresas con 25 o más trabajadores y trabajadoras VERSIÓN MEDIA Barcelona: Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud; 2014.

Factores Psicosociales en el Trabajo: Naturaleza, incidencia y prevención. Informe del Comité Mixto OIT-OMS sobre Medicina del Trabajo, novena reunión Ginebra, 18-24 de septiembre de 1984.

Los riesgos psicosociales en el trabajo: contribución a su estudio / Julio César Neffa. – 1a ed.

Garantizar un tiempo de trabajo decente para el futuro. Conferencia Internacional del Trabajo, 107.ª reunión, 2018.

Aspectos técnicos, económicos y estratégicos de la exploración y producción de hidrocarburos / edición literaria a cargo de Martín Kaindl. IAPG.

Wulsin, L., Alterman, T., Timothy Bushnell, P. y otros. Prevalence rates for depression by industry: a claims database analysis. Soc Psychiatry Psychiatry Epidemiol 49, 1805–1821 (2014).

Gan, Yong, y otros «trabajo por turnos y diabetes mellitus: un meta-análisis de estudios observacionales.» Medicina ocupacional y ambiental, vol. 72, núm. 1, 2015, pp. 72–78., www.jstor.org/stable/43869997.

Agradecimientos:

  • A todos los trabajadores, colegas, amigos, compañeros y contactos de la industria que dedicaron tiempo para participar en las distintas etapas de la investigación.
  • A los excelentes profesionales que enriquecieron cada clase con su experiencia y calidez, motivación y guía.
Autora: Lic. Marcela Rodriguez , Julio 2021.
Extracto de una Tesis: Riesgos Psicosociales en la Industria del Petróleo | LinkedIn

Nota: Desde OdT | El Observatorio del Trabajo *, publicamos el presente trabajo , por ser considerado una de las mejores producciones del Curso Diplomado en Riesgos Psicosociales en el Trabajo y su Prevención que organizamos en conjunto con IAS | Instituto Argentino de Seguridad , nuestro OdT * y Affor |Prevención Psicosocial de España.

Tendencias PODCAST Episodio 4. Súmate al reto: Muerte a las malditas superbacterias de Silvia Leal de BCC Digital.

A pesar de su dureza, la crisis sanitaria provocada por el coronavirus no ha sido la primera del siglo XXI y, por desgracia, es muy probable que tampoco vaya a ser la última. De hecho, la OMS ya ha declarado en lo que llevamos de siglo cuatro emergencias internacionales, en concreto, dos por ébola, una por Zika y otra por poliomielitis; así como dos pandemias. 

No obstante, esas no son las únicas preocupaciones para quienes dedican su tiempo y esfuerzo para evitar que algún día nos volvamos a encontrar con una crisis como la del COVID-19. Por ello, quisiera mencionar el reto de las bacterias multirresistentes, un problema que, en la actualidad, provoca más muertes al año que los accidentes de tráfico. 

Y me consta que, tras el sufrimiento que ha traído el coronavirus, a muchos les parecerá que este asunto no puede ser algo muy prioritario y que seguro que puede esperar. Por esa razón, quisiera recordar que, como dijo hace poco la Organización Mundial de la Salud: “El problema es más grave de lo que parece…”.

Y la clave para evitar que algo así se pudiera repetir podría estar en la tecnología, en concreto, en la inteligencia artificial. Y es que fue gracias a ella que se llevaron a cabo millones de simulaciones para encontrar las debilidades en la estructura molecular del coronavirus, y también es la forma en la que muchos han trabajado para conocer cuál sería la reacción del virus frente a la aplicación de posibles compuestos químicos, ahorrando mucho tiempo y dinero en pruebas de laboratorio en un escenario en el que cada segundo importa.  

Por todo ello, ¿seremos capaces de adelantarnos a la próxima crisis sanitaria? ¿de preverla y de evitarla, gracias al poder que tienen juntas la ciencia y la tecnología? 

Si quieres saber más no te pierdas el cuarto episodio de Tendencias con Silvia Leal… 

Silvia Leal. Speaker & Divulgadora Científica y Digital. Experta Internacional en Tecnología y Tendencias de Futuro.
Elegida como una de las Top 100 mujeres de España (Top 10 expertas). Key Opinion Leader (KOL) & Podcaster.

Foro Iberoamericano de Gestión Psicosocial en el sector Información y Telecomunicaciones

Convocamos este miércoles, 15 de septiembre, al Foro Iberoamericano de Gestión Psicosocial en el sector Información y Telecomunicaciones. Serán parte del mismo destacados profesionales del sector que nos acercarán sus experiencias como: Silvia Elizabeth Sisniega, Gerente de Salud y Bienestar Ocupacional en Telecom Argentina

Mónica García Ingelmo ,Manager de Beneficios, Administración HR y Salud Laboral en Orange 

Maribel Villafranca Jiménez, EHS Manager en Huawei 

Fernando Iglesias Izquierdo, H&S Manager, Property and Procurement en Sage

Andrea Fierro Auz, Experta en Seguridad y Salud en el Trabajo en TelefónicaEcuador

Anabel Fernández Fornelino, CEO en Affor | Prevención Psicosocial

Fecha: 15/9/2021 Hora: 16PM  Madrid | 11 AM Buenos Aires – Santiago  | 09 AM Quito

Registro gratuito aquí  

Fuente: María Fernanda Milli . Partner de Affor | Prevención Psicosocial en Argentina.

El otro virus, el hambre. Por Bernardo Kliksberg

Los datos de Oxfam Internacional son estremecedores. Cada minuto mueren 7 personas por COVID 19, pero hay otro virus cuyo impacto es aún mayor. Cada minuto mueren 11 personas actualmente por hambre. Cinco prominentes agencias de la ONU,  FAO, FIDA, PMA, UNICEF y OMS, terminan de producir el Informe mundial 2021 sobre el estado de la inseguridad alimentaria.

El Reporte ONU, dice que la población con hambre aguda era el 8.4% de la población mundial en el 2019. En el 2020 pasó a ser el 10%. El hambre mata y enferma. Según ha demostrado la UNICEF, los primeros 1000 días de vida de un niño son decisivos. Si no tiene la ingesta suficiente de nutrientes, sufrirá daños irreversibles. Sin calcio será raquítico. Sin zinc, sus funciones cerebrales no llegarán a conformarse plenamente, sin hierro tendrá anemia. Será asimismo muy vulnerable a virus y bacterias por la falta de defensas suficientes. Según el Informe, el 22% de los niños menores de 5 años sufren de retrasos en el crecimiento por el hambre, y la malnutrición. Junto al hambre aguda, se halla “el hambre silenciosa”, que significa no consumir los alimentos adecuados. El Informe estima que hay 2.300 millones de personas en esa situación. Son el 30% de los habitantes del planeta.

En África hay 282 millones de personas con hambre aguda, en Asia son 418 millones, en América Latina 60 millones. Hay hambre extrema en 55 países. Junto a las áreas conocidas de hambrunas, como el Sahel africano, Yemen, Nigeria y otras, han surgido nuevos focos de hambre emergente en países como la India, y Brasil.

La pandemia ha agravado las condiciones que generan el hambre, al lanzar a la desocupación, la pobreza y la pobreza extrema, a vastos contingentes de la mano de obra de las economías en desarrollo. También al empeorar las posibilidades de supervivencia en la economía informal, que suele ser en ellos la principal fuente de trabajo. A ello se ha sumado el agravamiento continuo del cambio climático. Diversas de sus expresiones como las olas de calor extremo, las sequías prolongadas, los huracanes crecientes, las inundaciones en gran escala, el incendio de amplias superficies boscosas, la pérdida de especies, han empobrecido al máximo a los pequeños campesinos, y los pescadores, que viven de la tierra y el mar. Ellos, que son productores directos de parte de los alimentos consumidos, no tienen lo necesario para satisfacer sus necesidades básicas.

Con frecuencia se percibe al hambre como una cuestión de escasez de alimentos, pero hay algo más profundo. El mundo produce hoy más calorías per cápita que hace 30 atrás, y por los progresos tecnológicos alimentos para un 40% más que su población actual. Pero hay un tema de acceso a ellos, porque han aumentado las desigualdades, que son generadoras netas de pobreza. A lo que se suma que el precio de los alimentos tuvo un incremento récord del 40%.

De acuerdo al Informe ONU, y a Oxfam, la inseguridad alimentaria debe enfrentarse con políticas como entre otras: fortalecer la economía de los pequeños productores, bajar los precios de los alimentos nutritivos, transferir tecnología de punta de países de avanzada en soluciones agrícolas como por ejemplo Israel, y algunos de los europeos, apuntalar la resiliencia climática, mejorar el consumo saludable, reducir las inequidades.

Las metas de Desarrollo Sostenible 2030 adoptadas por la Asamblea General de la ONU, colocan como prioridad alcanzar el hambre cero. Las tendencias en desarrollo hacen que se esté retrocediendo.

Urge proteger el fundamental derecho humano a la seguridad alimentaria.

Bernardo Kliksberg : Asesor de diversos organismos internacionales. Autor de 66 obras traducidas a múltiples idiomas. Premio Internacional CORRESPONSABLES de España 2020. kliksberg@aol.com

¿ A que deberíamos llamar tarea esencial ?. Por Jorge Potente

Unos de los temas más polémicos en cuestiones sindicales en la Argentina es si es correcto suponer que determinados trabajos sean esenciales, debido a que actividades al ser calificadas de este modo da lugar a la limitación del ejercicio de uno de los derechos fundamentales de nuestra Carta Magna, el derecho de huelga.(1)

La argumentación es básicamente que una huelga por parte de trabajadores de servicios esenciales implica que la sociedad sufra un perjuicio por un conflicto que les sería ajeno. 

Es decir que se restringe a algunos trabajadores el libre ejercicio de un derecho que gozan los demás ciudadanos trabajadores, y esa limitación es por una causa de interés general. “Dicho esquema argumental se cimenta, empero, sobre una falacia inicial, cual es, considerar que el derecho de huelga expresa un interés –inexorablemente- contrapuesto al interés general” (2) 

O dicho de otra manera, que algunos ciudadanos vean restringido el derecho de recibir un servicio es de interés público, pero el ejercicio de los derechos laborales de otro grupo de ciudadanos no sería algo de interés público….!?

En síntesis, y a través de distintas normas se fueron fijando algunas actividades como esenciales ya que su interrupción implicaría un peligro o grave perjuicio a los integrantes de una parte de la sociedad. En un análisis estricto solo se ajustarían a este concepto las actividades de servicios hospitales, y abastecimiento de agua, de electricidad, y obviamente la seguridad, el control de fronteras, el control de tráfico aéreo. Pero a menudo distintos gobernantes ha buscado incorporar al listado otras actividades como método para frenar sindicatos combativos.

El tema del derecho de huelga sin duda dará lugar a futuros artículos específicos, sin embargo en este trabajo me enfocaré en un nuevo significado que cobró el concepto de esencialidad, destinado a algo totalmente distinto al de limitar el ejercicio del derecho a huelga (Aunque uno nunca se sabe…..)

Lo esencial en la anormalidad

No hay dudas que la Pandemia es algo que puso al mundo en una situación que obligó a la toma de decisiones extraordinarias y, cuya oportunidad y efectividad serán temas a debatir por muchos años.

En la Argentina una de las primeras medidas para enfrentar al coronavirus fue decretar el  Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio en el territorio Argentino, que en sus fundamentos expresa que “la velocidad en el agravamiento de la situación epidemiológica a escala internacional, requiere la adopción de medidas inmediatas para hacer frente a esta emergencia” (3) 

En términos prácticos significó que muchos argentinos no pudieran trabajar o circular a voluntad. Sin embargo en ese mismo decreto el Poder Ejecutivo de la Nación exceptúa de ese asilamiento a la población afectada a la realización de actividades y servicios declarados “esenciales en la emergencia”, los que si estaban autorizados para realizar sus tareas y podían circular (aunque limitados al traslado para el cumplimiento de esas tareas). 

Sería tedioso mencionar las tareas y oficios especificados en esta y otras normas complementarias, pero en definitiva significó un espectro mucho más amplio que el considerado esencial en tiempos de normalidad. Se incluían actividades tales como personal de supermercados, comercios e industrias ligadas a la alimentación, higiene personal y limpieza; a los del sistema bancario y financiero, los del transporte público de pasajeros, transporte de mercaderías, petróleo, combustibles; y hasta algunos más llamativos como repartos de alimentos domiciliarios, ferreterías y veterinarias, entre otros.

Esta situación según el cristal con que se lo observó, recibió distintas lecturas. 

Quienes estaban obligados a cumplir con el aislamiento vieron a estos trabajadores como privilegiados ya que podían circular y continuar trabajando durante un largo período de casi total cierre de las actividades.

Pero a su vez estos trabajadores tenían derecho de sentirse “perjudicados” ya que fueron obligados a salir de la seguridad de sus casas para exponerse al contagio del Covid-19 en aras nuevamente del interés general. 

No olvidemos que el propio decreto fundamentaba “Que, toda vez que no se cuenta con un tratamiento antiviral efectivo, ni con vacunas que prevengan el virus, las medidas de aislamiento y distanciamiento social obligatorio revisten un rol de vital importancia” (4)

Sobre este punto, los medios periodísticos han difundido el contagio y muchas veces fallecimiento de trabajadores esenciales, en especial destacaron a médicos, enfermeros, y por supuesto de sus propios colegas de los medios. 

Pero es preciso mencionar que también hubo muertes por contagios en otros trabajadores esenciales como trabajadores bancarios, o de medios de transportes (solo a manera de ejemplo cito profesiones con decesos de los que tengo conocimiento). 

Surge la esperanza y la discusión

En el mes de diciembre del año 2020 y ante un prometedor avance en los ensayos clínicos en humanos de las distintas vacunas desarrolladas en el mundo; el Gobierno Nacional oportunamente difundió un plan estratégico, en el que previó el establecimiento de un orden de prioridad, para la distribución de las dosis de vacunas conforme estas fueran autorizadas y provistas. Y entre los grupos poblacionales se propuso a las distintas jurisdicciones dar prioridad a los trabajadores esenciales. (5)

En la práctica hubo jurisdicciones (como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) que hicieron su propia interpretación de la norma, estableciendo sus propios ordenes de prelación, aunque es menester reconocer que aún estos “díscolos” no dudaron en priorizar la vacunación de los trabajadores de la sanidad y de la seguridad, socialmente vistos como la primera línea de fuego en esta guerra contra un mortal enemigo invisible.

Hacia el mes de mayo del año 2021, el plan de vacunación ya estaba en marcha siguiendo el esquema previsto. Y es en ese momento cuando dirigentes de organizaciones barriales denunciaron el fallecimiento por coronavirus de colaboradores que se desempeñaban en comedores populares, motivo por el cual, reclamaron que estos voluntarios fueran también inoculados en forma prioritaria debido a que, aunque no figuraban dentro del listado oficial, sus tareas también tenían el carácter de esenciales. (6)

El reclamo en sí, y la posterior respuesta por parte del gobierno destinando las dosis necesarias para inocular a 70.000 personas con tareas en algunos de los 12.000 comedores comunitarios, generó una gran polémica y airadas muestras de indignación en algunos medios periodísticos, y también, de algunos “influencers” (esa rémora seudo periodística que, en general, se destaca por un ascendente inversamente proporcional a su inteligencia). El argumento en general fue que se trató de un acuerdo “non sancto” contrario al orden establecido en el decreto del año anterior.

En ningún momento contemplaron que debían ser vacunadas no solo por su propia protección al estar expuestas a lugares de mayor riesgo sanitario, sino porque además al estar en contacto con cientos de personas, esas mismas voluntarias podrían ser responsables de disparar contagios masivos de coronavirus entre esa población (hablamos potencialmente de millones de personas), las que uno a priori puede suponer, poseen un mayor riesgo de salud, en parte por las propias deficiencias de alimentación, y en parte porque son desocupados o son trabajadores informales, por lo que tienen un menor acceso a los servicios de salud y un casi nulo acceso a planes médicos preventivos.

Si bien esa discusión se ha vuelto obsoleta conforme avanzaron los planes de vacunación y el acceso a las mismas se volvió más factible, de hecho al publicarse estas líneas ya se aplicaron unos 30 millones de dosis, a mi modesto entender, creo que el planteo efectuado merece ser discutido, ya que incluye aspectos no siempre examinados. 

¿Qué deberíamos considerar esencial?

Como mencionara anteriormente es procedente discutir, deberían ser o no considerados esenciales, mas allá esta circunstancial vacunación.

Mi intención es solo proponer algunas líneas que creo importantes el tener presente a la hora que abordemos esta discusión que a mi modo de ver excede a casos puntuales de las organizaciones populares e involucra también a cualquier otra organización que brinde asistencia, tales como Cáritas Argentina, Red Solidaria, etcétera.

Muchos de los argumentos tal vez les resulten muy evidentes, sin embargo no siempre son contemplados por los formadores de opinión y por la ciudadanía en general.

1- Obviamente, no son trabajadores

Para comenzar dejaré en claro (para evitar discusiones estériles) que si bien se los menciona como trabajadores sociales, para la ley argentina no pueden ser considerados “trabajadores”. Ya que habrá contrato de trabajo “siempre que una persona física se obligue a realizar actos, ejecutar obras o prestar servicios en favor de la otra y bajo la dependencia de ésta, durante un período determinado o indeterminado de tiempo, mediante el pago de una remuneración.” (7)

Sin ser un letrado, puedo deducir que en esos comedores barriales no existen los elementos claves para tal relación. Es decir, no existe un empleador que asuma el compromiso del pago de una retribución por el trabajo realizado; y tampoco se evidencia que ese organizador de la tarea tenga la intención propia de un empresario que es la de obtener un beneficio económico por ese trabajo. Sobre esto último dejemos de lado las suspicacias de intereses “clientelistas” sobre los que trataré más adelante.

Aunque si se decidiera tratarlos como trabajadores, debemos recordar que la doctrina de la organización Internacional del Trabajo es la de considerar exclusivamente esenciales aquellos servicios cuya interrupción podría poner en peligro la vida, la seguridad o salud de las personas, en todo o en parte de la población. Y el Interrumpir un comedor comunitario sin dudas pone en peligro la salud y la vida de una gran parte de la población.

2- La única verdad es la realidad. 

Digámoslo sin amagues. Tal vez usted estimado lector, al igual que yo, nos resulta desconocido el irnos a dormir con hambre, (salvo cuando cumplimos con un régimen de adelgazamiento). 

Sin embargo, para muchos otros seres humanos, el vivir con hambre es algo cotidiano y cuya solución les resulta inalcanzable. Alrededor del mundo, hay personas que padecen de desnutrición crónica. Y esto en los niños es especialmente dramático, ya que tiene consecuencias irreversibles en su salud y en el desarrollo físico y mental, reduciendo su esperanza de vida, volviéndolos más proclives a enfermedades, disminuyendo su capacidad intelectual y de aprendizaje, y en definitiva, condenándolos a un futuro sin esperanzas. El niño desnutrido de hoy será indefectiblemente el adulto pobre de mañana.

Millones de personas (aquí y en todo el mundo) sobreviven en la mayor de las pobrezas, y dependen de un ejército de voluntarios que reúnen alimentos, los que luego en parroquias, clubes, escuelas o simplemente en el patio de una casa, los transforman en comidas que distribuyen mediante raciones entre sus vecinos indigentes.

Y más allá de que exista alguna organización que pueda ayudarles (gubernamental, religiosa o política) en general es algo que nace y se organiza desde el interior de esas barriadas. Son simples vecinas y vecinos, quienes dan el puntapié inicial, que aportan su esfuerzo, su energía y hasta sus propias ollas, agrupándose bajo la premisa de que ningún vecino se quede sin un plato de comida. 

3 – El rol de la mujer. 

Es indudable que en los merenderos y comedores populares se destaca el rol de la mujer. Si bien hay participación masculina, son mayoritariamente las mujeres las que organizan habitualmente estas comidas comunitarias, muchas de ellas son madres (incluso suelen ser cabezas de hogar). Ellas son las que asumen el riesgo de exponerse, por ejemplo en medio de una epidemia, impulsadas por el afán de cuidar a los más pobres y necesitados de su comunidad. 

Sin dudas es oportuno recordar que las funciones de “cocinar” o la de “servir” (ni que hablar del lavar platos y trastes) han sido vistas durante milenios como “naturales” de la mujer. De hecho a menudo seguramente seguirán presentes en estos lugares, algunas formas de relación patriarcales como, por ejemplo que muchas antes de participar socialmente, deben cumplir en sus hogares con las labores que históricamente se les han asignado por ser mujeres.

Sin embargo estas iniciativas brindan la oportunidad de desarrollar un aprendizaje social que ayude a discutir la perspectiva de género en estos estratos socioeconómicos donde los roles se encuentran muy asentados. En muchos casos estas iniciativas producen una resignificado de ese rol tradicional del cuidado y la crianza para dar lugar a nuevos roles de mujeres líderes sociales. 

4- Es necesario dejar de lado los prejuicios

Existe en una parte de la sociedad la certeza de que el que va a un comedor popular es un haragán que no se esfuerza “como nosotros” ganándose el pan como “Dios manda” ¿En verdad cree el lector de estas líneas, que esos seres humanos “disfrutan el formar fila junto con sus familias, a la intemperie, con frio y bajo la lluvia para poder recibir una ración de comida? 

Para quienes así piensen, lógicamente estos voluntarios de las ollas populares serán entonces algo así como meros cómplices de la vagancia, o peor aún, operadores de intereses espurios que buscan mantener a la gente en esa pobreza de subsistencia.

Emparentado a este concepto, una parte de nuestra sociedad está convencida que estas ollas comunitarias son títeres o victimas de políticos demagogos a quienes se acusa de buscar beneficiarse manteniendo a la población en una pobreza dependiente, como parte de prácticas clientelistas que asegurarían lealtades partidarias. Ni siquiera la acción de la iglesia está exenta de suspicacias

Más allá de que puedan existir casos que permitan suponer una manipulación con fines partidarios, en verdad el reducir las “ollas populares” a solo eso, es cuanto menos un insensible hacia miles de personas necesitadas que concurren a ellas, como así también es un injusto agravio hacia miles de personas que genuinamente dan lo mejor de sí para ayudar al prójimo.

5- No sé qué es peor….¿demonizar o romantizar?

Si bien muchos sentimos la tentación de exaltar la idea de “un pueblo que ayuda al pueblo” son los propios participantes quienes en el fondo reprueban ese concepto. Ellos son conscientes que la olla popular es “un manotazo de ahogado”. Nadie va a la olla pensando que los va a salvar, por el contrario lo ven como algo que solo les permitirá sobrevivir un día más.

Que el hambre obligue a alguien a pedir comida, es algo lamentable y su existencia solo se justifica en un momento de una grave crisis; sin embargo todos, incluso los involucrados, deseamos que estas ollas populares desaparezcan tan pronto como sea posible.

Pero para que esto ocurra se requiere erradicar las causas profundas que originan esa pobreza, algo que escapa de las posibilidades de estos actores sociales. La dinámica histórica nos demuestra que la pobreza y las ollas populares crecieron y se volvieron habituales, conforme se volvieron recurrentes las crisis económicas, los períodos inflacionarios, las políticas de destrucción de los puestos de trabajo, y todos aquellos eventos que han contribuido a destruir la economía de un país que tenía todo para ser otra cosa. 

Argentina como mencionara en un artículo anterior, se comporta como un péndulo (hallazgo metafórico del recordado ingeniero Marcelo Diamand) y por la lucha entre dos corrientes antagónicas, nuestro país ha oscilado entre períodos de bonanzas seguidos de brutales ajustes y luego de cada oscilación más personas se cayeron del sistema.

6- Un mundo sin personas descartables 

Nuestro Santo Padre Papa Francisco dio claras señales sobre estas cuestiones: “En este marco se comprende el pedido de Jesús a sus discípulos: «¡Dadles vosotros de comer!» (Mc 6,37), lo cual implica tanto la cooperación para resolver las causas estructurales de la pobreza y para promover el desarrollo integral de los pobres, como los gestos más simples y cotidianos de solidaridad ante las miserias muy concretas que encontramos. La palabra «solidaridad» está un poco desgastada y a veces se la interpreta mal, pero es mucho más que algunos actos esporádicos de generosidad. Supone crear una nueva mentalidad que piense en términos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos.”(8)

El texto es muy claro, de ninguna manera se buscar eternizar estas personas en ese status quo, por el contrario debemos involucrarnos en la búsqueda de formas para promover el desarrollo de estas personas, algo en lo que debemos ocuparnos todos como comunidad organizada, pero mientras tanto y ante el hambre que se evidencia ante nuestros ojos las sagradas escrituras dicen «¡Dadles vosotros de comer!» 

Como bien señala el Santo Padre, en un mundo en donde abundan las inequidades, cada vez más personas son consideradas descartables. Y quienes nos sentimos parte de la familia humana debemos hacer gestos que demuestren que nos reconocemos como integrantes de una única familia, cuyo destino solo tiene sentido si es para todos, sin descartar a ninguno.

Una breve conclusión

Estas organizaciones, son indudablemente un gesto a contramano del individualismo que se señorea por el mundo, y merecen ser reconocidas por todos nosotros al menos como un símbolo de solidaridad entre iguales.

Además si bien es habitual hablar de la pobreza, no siempre la sociedad toma verdadera conciencia de la gravedad de esta situación. Es preciso dejar de lado declamaciones para pasar a la obtención de consensos que eliminen la exclusión y logren la igualdad social. 

Es preciso elaborar una verdadera política consensuada que exceda lo meramente asistencialista para apuntar también al desarrollo de estas personas, y poner negro sobre blanco lo que como sociedad opinamos sobre el tema, y que nos haga tomar conciencia de cuanto nos identificamos con estas personas, y de cuanto los estigmatizamos.

Es necesario dejar de lado esa ideología estereotipada y prejuiciosa que nos conduce a separar a los seres humanos en categorías, ya sea por su poder adquisitivo, por su color de piel, por su condición social, religiosa o económica, porque si no nos desprendemos de ellos seguiremos situando a quienes no cumplen con esos “requisitos” en los márgenes de “nuestra sociedad”,…o como dice el Papa, viéndolos como si fueran seres descartables.

No existiendo una solución rápida y definitiva para las causas que originan la pobreza y el hambre, y en pos de lograr estos consensos mencionados, ¿no podríamos comenzar por valorar socialmente las tareas de estos voluntarios que se ocupan de asistir a los más necesitados? ¿No cree usted que al menos merecen que dediquemos unos minutos en pensar seriamente si el alimentar a esas personas es esencial para nuestra comunidad? 

Tal vez podamos así algún día entender que para esta comunidad, todos somos esenciales.

Referencias

  1. Artículo 14 bis incorporado por la reforma de 1957 de Nuestra Constitución Nacional “….Queda garantizado a los gremios: concertar convenios colectivos de trabajo; recurrir a la conciliación y al arbitraje; el derecho de huelga.” 
  1. Extraído de “La huelga en los servicios esenciales* Por José E. Tribuzio. Pueden obtener una copia de este interesante trabajo por el Servidor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. http://www.derecho.uba.ar/academica/derecho-abierto/archivos/curso-cidct-C2P2-03-4-la-huelga-DERECHO-COLECTIVO-GARCIA-MATERIAL-1.pdf

3- Decreto 297/2020 Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio enumeró las tareas consideradas esenciales, lo que luego fue parcialmente modificado por normas y decisiones complementarias como el Decreto Nº 641/2020 que dicta el Distanciamiento Social, Preventivo y Obligatorio por ejemplo.

4- Cita textual de uno de los considerandos del Decreto 297/2020

5- “Plan Estratégico Para La Vacunación Contra la Covid-19 en la República Argentina” 23 de diciembre 2020 https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/coronavirus-vacuna-plan-estrategico-vacunacion-covid-19-diciembre-2020.pdf 

6- En realidad el reclamo se venía gestando desde marzo de 2021, pero el disparador en mayo de 2021 fueron los fallecimientos de Teodora Olloa (59 años cocinera del merendero Juana Azurduy) y Lourdes Huarachi (63 años del merendero de la villa 20 del barrio de Lugano) acaecidos justamente 1 año después de la primera muerte entre estas voluntarias: Ramona Medina (comedores comunitarios del Barrio San Martin de la Villa 31)

7-  Artículo 21 de la Ley de Contrato de Trabajo – Ley 20.744

8- Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium del Santo Padre Francisco publicada el 24 de noviembre de 2013

Comités mixtos laborales tendrán amplio acceso a la información de empresas

La ley propuesta con el Gobierno Nacional busca establecer la instauración de los denominados Comités Mixtos de Higiene, Seguridad, Medio Ambiente y Prevención en el Trabajo. 

Estos tendrán participación paritaria de trabajadores y empleadores tanto en compañías privadas como en las oficinas de la administración pública en todos sus niveles.

Los comités tendrán por objeto participar en el diseño de normas de seguridad, higiene, prevención de riesgos laborales y de abordaje de casos de violencia o acoso, también por cuestiones de género, en el ámbito del trabajo, y de velar por su estricto cumplimiento.

Para ello tendrán entre sus facultades el “conocer directamente la situación relativa a la prevención de riesgos, realizando a tal efecto las visitas que estime oportunas”. 

También, la de “conocer todos aquellos documentos e informes relativos a las condiciones de trabajo que sean necesarios para el cumplimiento de sus funciones”, punto sobre el cual se espera resistencia de las cámaras empresarias, que en general no gustan de compartir su información interna. 

Las áreas técnicas de la CGT y la CTA de los Trabajadores y de la Unión Industrial y de otras entidades recibieron el borrador de la norma para su estudio. 

Esta norma contempla la creación de estos comités en empresas y reparticiones públicas a partir de 100 empleados, pero en aquellas con entre 10 y 99 los delegados gremiales tendrán “facultades para participar en todas las iniciativas de prevención, efectuar planteos concernientes a ésta y para actuar en todos los temas referidos a la seguridad e higiene del trabajo”.

Este instituto ya existe en las provincias de Buenos Aires y Santa Fe. 

Al respecto el vicepresidente regional de la UIA, Guillermo Moretti, destacó que la experiencia santafesina en la materia fue positiva: “hace más de tres años que tenemos los comités y andan bárbaro”. 

En cambio, el textil Teddy Karagozian expresó su desagrado al decir “una regulación más en un clima de poca generación de empleo privado solo servirá para incrementar conflicto” 

Fuentes: https://www.ambito.com/politica/empresas/proyecto-oficial-comites-mixtos-laborales-tendran-amplio-acceso-la-informacion-n5229423

Nota: Les compartimos entrevistas con maximos referentes en la materia con polticas ejemplares en el cuidado de la salud de los trabajadores , la buena utilización de los recursos de las organizaciones y la sustentabilidad ambiental:

OdT | El Observatorio del Trabajo. Invitamos a escuchar programa radial de Ciencias del Trabajo de mes de Julio/21. – El Observatorio del Trabajo

Desde OdT | El Observatorio del Trabajo entendemos estos la configuración de estos ambitos deben gestarse en un Ganar – Ganar ( Empresas, Trabajores y Medioambiente ).

La salud integral del trabajador es un derecho humano. Por el Investigador Superior CONICET Dr. Julio César Neffa

Con los cambios que se han producido desde hace 50 años en el modo de producción dominante, surgió un nuevo paradigma productivo, que cambió las formas de organizar las empresa, la producción y el trabajo. Y estos cambios repercutieron sobre la salud y la vida de los trabajadores.

Para hacer frente a la caída de las tasas de ganancia las economías de los países capitalistas industrializados primero, con repercusiones sobre el resto de los países, aplicaron políticas inspiradas en el consenso de Washington que transformaron el mundo cuando aumentaban el desempleo, la inflación y se estancaba la economía: las privatizaciones de empresas públicos y de los sistemas de seguridad social, la apertura de las economías para disminuir el stock acumulado de mercancías debilitando el sector industrial de los importadores y provocando la mundialización ampliando la dimensión del mercados, la financiarización que con sus altas tasas de ganancia atrae inversiones y debilita la economía real, la desregulación de los mercados de bienes y servicios quitando supremacía al Estado, y las reformas laborales para vulnerar la estabilidad, instaurar la precariedad, reducir el costo salarial y los costos laborales. Esas restricciones estimularon una competencia exacerbada y las empresas se vieron obligadas a reducir sus costos, sobre todo los variables, recurriendo a la subcontratación, la tercerización y la deslocalización de las empresas para exteriorizar los riesgos y reducir la talla de las empresas debilitando las organizaciones sindicales. Por otra parte la introducción del cambio científico y tecnológico permitió reducir y controlar la carga física de trabajo, pero en cambio aumentó la carga psíquica (aspectos afectivos y relacionales) y la carga mental. Se produce así un cambio importante en los procesos de trabajo, y si bien siguen existiendo los dolores y lesiones corporales, así como los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, lo que aumenta en mayor proporción es el sufrimiento, que es de otra naturaleza, y aunque está invisibilizado impacta sobre lo que es mas profundo del ser humano. Esto desplazó poco a poco el centro de atención y progresivamente las reivindicaciones sindicales se dirigen también a controlar las exigencias psicológicas de las empresas, a tener un mayor margen de autonomía y poder de decisión para ejecutar las tareas, a reducir la intensidad del trabajo y no solo pedir una mayor recompensa monetaria sino también un reconocimiento moral y simbólico por la calidad y compromiso aportado, a generar dentro de las organizaciones un clima laboral de mayor apoyo social y técnico. Cada vez mas los trabajadores toman conciencia de que su actividad es mucho mas rica que el trabajo prescripto que se les impone y que su necesaria creatividad para resolver problemas y hacer frente a incidentes, no es recompensada ni reconocida. Y que para soportar estas nuevas exigencias que provocan sufrimiento, los trabajadores movilizando sus dimensiones psíquicas y mentales deben adoptar estrategias defensivas tanto individuales como colectivas, para negar, subestimar o no pensar permanentemente en los riesgos para su salud que deben afrontar, dejando de lado las medidas de prevención y quedando propensos a sufrir accidentes. El ejemplo más dramático de esta estrategia defensiva se observa entre los trabajadores de la construcción, cuyos muertos por accidentes llegan a ser casi la mitad del total del país 

La consecuencia de estos cambios en el contenido y la organización del proceso de trabajo es una profunda sensación de sufrimiento, que dificulta la mejora de la productividad y de la calidad, aumentan el ausentismo, los conflictos interpersonales, los pedidos de cambios de lugar de trabajo. Y a nivel macroeconómico aumenta las presiones para incrementar el presupuesto de los sistema de salud y de seguridad social. Las depresiones prolongadas, y el burnout aparecen ahora como problemas de salud cada vez mas frecuentes. 

Eso ha suscitado en Europa la necesidad de investigar las causas de esos sufrimientos y el Prof., Michel Gollac con sus colegas formularon la década pasada un modelo de análisis pluridisciplinario que toma en cuenta varios ejes, para tener una visión integrada y de conjunto: 1) las exigencias, la intensidad, los riesgos del medio ambiente de trabajo a los que se está sometido y la duración y configuración del tiempo de trabajo, 2) las exigencias requeridas para controlar las emociones inherentes al trabajo (tener miedo, negar u ocultar los problemas, mentir, esconder información, fingir, etc.), 3) la posibilidad de tener un margen de control y de autonomía durante la ejecución del trabajo y no quedar víctima de la división social y técnica del trabajo impuestas por Taylor y Fayol que restringen su libertad, 4) las relaciones sociales y de trabajo en empresas  y organizaciones que pueden ser conflictivas y dar lugar al hostigamiento, el acoso sexual, la violencia física y verbal, el agotamiento emocional (burnout), o adicciones a las drogas o al alcohol como una forma de compensar la falta de satisfacción en el trabajo, todo lo cual que ha inducido muchas veces al suicidio, 5) los conflictos éticos y de valores que provocan sufrimiento cuando los trabajadores tienen la obligación de hacer cosas con las cuales no están de acuerdo o que estan en franco desacuerdo con sus principios y escalas de valores (por ejemplo: despedir personal de manera injustificada, no hacer un trabajo de calidad porque hay que apurarse, aumentar de manera injustificada los precios de los productos), 6) el desempleo o las amenazas de sufrirlo, sentir incertidumbre frente al futuro, dificultades para lograr una promoción dentro de la organización, tener un trabajo no registrado o de carácter precario que vulneran sus derechos y la autoestima. Hemos utilizado este enfoque teórico con muy buenos resultados en nuestras investigaciones. Y hemos aprendido.

Lo novedoso de este enfoque y que ha sido verificado por estudios epidemiológicos es que dada interrelación existente entre todas las dimensiones del ser humano, los riesgos psicosociales no solo provocan sufrimiento sino que condicionan o predeterminan enfermedades que con el tiempo se reflejan en el cuerpo: el infarto del miocardio, los ACV, las úlceras, perturbaciones del sueño y del humor, trastornos músculo esqueléticos entre otros, cuyas causas hasta nuestros días estaban invisibilizadas.  Estos riesgos impactan sobre todo el colectivo de trabajo, no son riesgos naturales para todos los que trabajan, no son ineliminables e imposibles de prevenir. Para curarlos la solución tradicional era solicitar el apoyo de psicólogos o psiquiatras para apoyar a los trabajadores considerando que son flojos o débiles, con poca capacidad de resistencia y adaptación.

Pero pensamos que para prevenir estos riesgos hay que curar al trabajo, es decir cambiar el contenido y la organización del proceso de trabajo.

La OIT acaba de adoptar este año el Convenio Nº 190 sobre los Riesgos Psicosociales en el Trabajo que abre una nueva etapa. Otros países como Chile, Colombia y México ya han adoptado normas que van en la misma dirección. La solución de fondo en nuestro país debe ser adoptar una Política de Estado para ratificar los convenios internacionales del trabajo, adaptar la legislación existente que está desactualizada y solo se ocupa del cuerpo. La Ley de Accidentes de Trabajo y la Ley de Riesgos del Trabajo (Compañías privadas de seguros que buscan la obtención de ganancias) han quedado desactualizadas porque tratan de compensar con dinero los daños ya acaecidos en los cuerpos y no invierten mucho en la prevención, no reconocen el impacto de las malas condiciones y medio ambiente de trabajo, ni de los riesgos psicosociales en el trabajo sobre todas las dimensiones del ser humano. 

En Argentina, las nuevas autoridades tienen el desafío de enfrentar estos factores de riesgo que han hecho, y van a hacer, muchos daños sobre las personas, las empresas, la sociedad y el gasto público. Antes de que sea demasiado tarde….

Para prevenirlos se deben constituir, como propone la OIT, los comités mixtos de salud seguridad y condiciones de trabajo para permitir que, conjuntamente con los empleadores, los trabajadores de empresas y organizaciones participen en la identificación  y medición de los riesgos y aporten soluciones y políticas de prevención, contando con el apoyo de las Universidades, el CONICET y los demás organismos del complejo científico argentino para la formación e información de todos los trabajadores y no solo los asalariados. 

Doctor Julio César Neffa .
Investigador Superior del CONICET .
juliocneffa@gmail.com

III Edición del Curso de Diplomatura en Riesgos Psicosociales en el Trabajo y su Prevención. Últimas semanas para su inscripción.

El IAS -Instituto Argentino de Seguridad , Affor – Prevención Psicosocial de España y nuestro OdT | El Observatorio del Trabajo , convoca a los profesionales de habla hispana vinculados al comportamiento humano y la gestión de las personas a ser parte de la III Edición del Curso de Diplomatura en Riesgos Psicosociales en el Trabajo y su Prevención ( 2° Curso del 2021). Cierre de Inscripciones 10/08/21. Informes e inscripción, hacer clic aquí

La modalidad de cursada del mismo sera virtual y los días sábados por la mañana de Argentina, la iniciación del mismo se realizara el sábado 21 de Agosto y el cierre es el sábado 23 de Octubre 2021.

Informes e inscripción, hacer clic aquí

Un poco sobre la breve historia, docentes y contenidos , la primera edición se realizo el año 2020 en pleno confinamiento del COVID-19 y fue así que optamos en ponernos manos a la obra y tonar este serio problema en una oportunidad, siendo la primera edición un exito rotundo. Es así que el pasado mes de Junio/21 culminamos la segunda edición con una promoción total en las dos ediciones realizadas de casí 100 agentes de cambio en la materia.

Es de descatar que tuvimos el honor de contar con alumnos y profesores de diferentes paises de Iberoamerica y de los diversas profesiones como Ingenieros, Sociologos, Ingenieros y Tecnicos en Seguridad e Higiene , Coach , Psicólogos , Relacionistas del Trabajo , Licenciados en Recursos Humanos, Fisioterapeurtas, Medicos entre otros profesionales. También contamos con un nivel docente entre los que se pueden destacar los Investigadores Superiores del CONICET Doctor Julio César Neffa y la Doctora María Laura Henry , el Presidente de la Asociación Española de Ergonomía Doctor Javier Llaneza , el destacado especialista Argentino y referente en el Mercosur en Seguridad e Higiene en el Trabajo, autor de libros e investigaciones Lic. Claudio San Juan , los Dirigentes Sindicales Domingo José Palermiti Secretario adjunto en SECASFPI y el secretario Adjunto de ATSALa Plata, Ricardo Padrón y el Ingeniero Comercial Mauricio Rojas Pombet de Director de la Consultora Valm de Chile , Pablo Suasnavas Decano Facultad Ciencias del Trabajo y Comportamiento Humano de la Universidad Internacional SEK Ecuador , Anabel Fernandez Fornelino y Sara Gutierres Simino CEO & Directora de Prevención de Affor- Prevención Psicosocial de España.

Este surgio luego de varias reuniones virtuales en la pandemia entre IAS -Instituto Argentino de Seguridad , Affor – Prevención Psicosocial de España y nuestro OdT | El Observatorio del Trabajo siendo su objeto introducir al profesional a tener una mirada holistica de los riesgos psicosociales en el trabajo en la organización, brindarles los conocimientos teoricos y practicos que les permita pensar , organizar y desarrollar una estrategia para poner mano en los procesos de trabajo teniendo como filosofia central el cuidado de la salud de los trabajores y la buena utilización de los recursos disposnibles de las organizaciones.

Se debera tener un 75 % de asistencia , presentar un proyecto de trabajo final , siendo esta una clase colaborativa en la que les permitira intercambiar experiencias y conocimitos y un trabajo final para obtener el certificado emitido por el IAS – Instituto Argentino de Seguridad , institución educativa que cuenta con 81 años de trayectoria en el mercado educativo de la Argentina.

Para más Información recomendamos leer el PDF adjunto:

CURSO-DE-DIPLOMATURA-EN-RIESGOS-PSICOSOCIALES-2021-2

Informes e inscripción, hacer clic aquí

Organizan: Instituto Argentino de Seguridad , Affor – Prevención Psicosocial de España y OdT | El Observatorio del Trabajo.

Director General Dr. Gabriel Cutuli & Director Academico Lic. Juan Domingo Palermo

La pandemia amplió la brecha entre ricos y pobres en Latinoamérica.

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publicó en forma virtual su Informe Regional de Desarrollo Humano 2021 titulado «Atrapados: Alta Desigualdad y Bajo Crecimiento en América Latina y el Caribe».

Según el documento, «a pesar de los avances de las últimas décadas, los países de América Latina y el Caribe son más desiguales que los de otras regiones con niveles similares de desarrollo, y sus indicadores sociales aún se encuentran por debajo de los esperados para su nivel de ingreso promedio».

Y subrayó que «la región sigue siendo la segunda región más desigual del mundo”

Además destaca que en el año 2020 «la pandemia ha anulado gran parte de ese progreso» y esto ocurrió «a pesar de las medidas de asistencia social en algunos países».

En este contexto, el documento exploró factores que se repiten y retroalimentan el círculo vicioso de alta desigualdad y bajo crecimiento.

Al respecto, destaca que «la concentración de poder en manos de unos pocos que defienden sus intereses privados es uno de los factores que conectan la alta desigualdad con el bajo crecimiento.

A través de su influencia política, el poder mal utilizado distorsiona las políticas públicas y debilita las instituciones».

A manera de ejemplo el informe cita el rol de las élites económicas en el bloqueo a reformas fiscales que apoyarían una forma más progresiva de redistribución.

Para balancear la distribución de poder, el organismo sugiere «explorar líneas de acción como la regulación del lobby y el financiamiento de las campañas políticas».

También se destaca que «la región es la más violenta del planeta», y advierte que «si bien la desigualdad causa mayor violencia, la violencia también aumenta la desigualdad porque afecta de manera desproporcionada a las poblaciones más vulnerables».

Más adelante, señala otro factor la violencia que “limita también el crecimiento a través de su impacto sobre el capital humano (y la productividad) y sobre la inversión pública y privada que se ve distorsionada, así como por el gasto en seguridad y por la incertidumbre acerca de los derechos de propiedad».

El informe planteó que «las soluciones deben llevar a un mayor crecimiento con sostenibilidad ambiental, y a una mayor inclusión y movilidad social. Se trata de soluciones que requieren balancear el poder en el área de la definición de reglas y políticas, erradicar la violencia en todas sus formas y redefinir del ambiente institucional que constituye la esencia del contrato social: las oportunidades en el mercado laboral, la fiscalidad y la protección social».

Dejaremos el link para quienes deseen descargar el informe completo o en forma de resumen. Hacer clic aquí.