Bien Argentino, PyMEs

La fusión entre el amor al deporte y la producción nacional tiene un nombre: Sonder Valor Argentino.

Sonder imagina, diseña y confecciona prendas deportivas en Rosario desde 1992, año en el que Silvana dal Lago y su entonces novio y actual marido registraron la marca.

Los inicios de Sonder parecen seguir un guion típico de emprendedores: buscar una solución a una necesidad. En 1989 había falta de insumos y productos de todo tipo, entre ellos ropa de Lycra. “Empecé a hacerme las calzas. Y lo hice también para amigos, y amigos de amigos”. A diferencia de muchos emprendimientos que tienen acompañamiento y asesoramiento de profesionales, Silvana recibió el apoyo de amigos que aportaban sus conocimientos, “sobre todo en lo económico”. De esta manera fueron creciendo, de poco. La fórmula secreta del éxito es una frase de su papá: “Si haces algo hacelo bien”.

En la actualidad Sonder cuenta con 175 empleados, y en sus instalaciones se plasman perfectamente los fundamentos de la empresa: valorar lo nacional, y disfrutar del deporte. Puertas adentro, la planta textil es conocida como “vidriera industrial”, porque todo el proceso de producción está a la vista, y puede ser observado por los deportistas del club de vóley fundado por Sonder, cuyas instalaciones se integran con las del taller.

Silvana está convencida de que avances pequeños, pero constantes conducen al éxito, a lo cual suma la capacidad extraordinaria de Argentina para emprender. “El argentino es muy creativo. En otros países tienen las cosas resueltas, está todo hecho. Acá no, y eso hace que seamos buenos en lo que hacemos. Lo que nos falta es ser orgullosos, porque se tiende a valorar más lo importado, y de lo que se produce en Argentina si es de Buenos Aires. Pero a nosotros nos llena de orgullo lo que hacemos, que además es de muy buena calidad”.

En Sonder saben apreciar lo autóctono, y con la puesta en práctica de acciones, como visitas guiadas para escuelas secundarias, promueven un cambio de cultura con predisposición al trabajo. “No encontrar gente responsable con predisposición positiva complica a todo el sector textil. Por otro lado, tenemos una plantilla estable. Hay muy poca rotación y si la hay, es porque los trabajadores se jubilan”.

En estos momentos se está preparando lentamente un cambio generacional, con la incorporación de los hijos del matrimonio fundador “para que la empresa perdure”.

Sonder vistió y viste varios equipos deportivos, como la Selección Argentina de Voleibol, y tiene una presencia consolidada en el centro y norte del país. Como todo emprendimiento, para conseguir mayor posicionamiento y reconocimiento a nivel nacional, Sonder necesitaría desembarcar en Buenos Aires. Sin embargo, “la clave de permanecer y mantenerte competitivo -afirma Silvana- es la inversión tecnológica”. Esta es la razón por la que la empresa experimenta un crecimiento continuo. Y porque Sonder funciona con mentalidad deportiva: con competitividad y constancia.

Fuente: Bien Argentino

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